El arado del amor

El amor es como un arado que tiene el poder de romper los terrenos para sembrar semilla de fe y es determinante para ser colaboradores en la obra de salvación. En el Antiguo Testamento, vemos a Eliseo empujando el arado cuando Elías le puso el manto sobre sus hombros. Dios siempre provee una solución profética para circunstancias patéticas y en ese momento no fue la excepción. Era el tiempo de un rey horrible y su esposa, Jezabel, una bruja mala con esteroides. Vengo a decirte que si estás empujando el arado del amor, ¡lo que te toca es el manto de la doble porción! Estamos viviendo tiempos de oscuridad, creo que tal como en el tiempo de Jezabel. Ahora hay espíritus negativos; el espíritu de faraón está vivo y mantiene cautivos en el desierto; el espíritu de Goliat vive para intimidar; el de Jezabel provoca que los hijos de Dios se escondan en cuevas de perversión, pero el Espíritu más poderoso en todo el mundo no es el de Acab, Herodes o cualquier maligno, sino que es el Espíritu de Dios. No importa lo que avancen esos espíritus porque se levantará el Espíritu más poderoso en cada persona con un manto de unción. Por cada faraón hay un Moisés, por cada Goliat hay un David, por cada Jezabel hay un Elías, por cada Herodes hay un Jesús y por cada diablo hay un Dios todopoderoso que se levanta. Eres definido por Cristo, quien te dio nueva identidad.

Eliseo, todas las mañanas, se levantaba para hacer surcos en la tierra y sembrar semilla, en los días buenos y en los malos, bajo el sol, bajo la lluvia, siempre. Si espiritualmente, relacionalmente, sentimentalmente has empujado el arado de la fe y del amor, si has sembrado semilla, si lo hiciste con sonrisas y con lágrimas, tengo una buena noticia para ti, viene un manto, una porción de Dios como nunca has visto. Declaro, decreto que para tu casa, que lo próximo que viene es manto con porción de Dios como nunca has tenido.

Cuando a Eliseo le cayó el manto, soltó el arado porque algo hay que soltar cuando llega la unción. Ese era el manto de “la sequía, el fuego y la lluvia”, porque otorga la victoria en la sequía, el fuego y dejará que te bendiga la lluvia. Pero ese es el orden, no se puede pasar de la sequía a la lluvia, hay que pasar por el fuego. Si has pasado por la sequía y por el fuego, prepárate, porque lo que viene es lluvia de bendición sobre tu casa.

Ese es el manto de la declaración de “solo Dios”. Ese manto, ese toque del Señor es para proclamar que solamente hay un Dios y solo Él puede obrar con poder. Yo siempre he declarado que no hay cinco caminos, solo hay un camino para ser salvo, para la vida eterna, para vida en abundancia, solo hay un nombre que rompe cadenas, solo uno que lava los pecados, solo uno que derrama gloria y desata tu manto, ¡solo Jesucristo es el camino, la verdad y la vida!

Ese manto también es el de “cuando el cielo comienza, el infierno no lo puede detener”. Elías tuvo una confrontación con los falsos profetas. Jezabel juró que Elías moriría, pasó un milenio y no murió, han pasado 2800 años y Elías no ha muerto, porque cuando el cielo comienza algo, el infierno no lo puede detener. Con todo lo que el diablo ha dicho de ti, todavía estás de pie. Lo que Dios ha comenzado contigo, con tu casa, con tu matrimonio, con tu iglesia, con tu empresa, con tu futuro, lo terminará, lo cumplirá. Cuando es de Dios, es un hecho. Lo que viene para ti es un manto de bendición de Dios que marcará tu vida para siempre, es tan grande que podrás compartirlo. Dios está dándote favor en abundancia. Si el mar no pudo detener a Moisés, si el pozo no pudo detener a José, si el león no pudo detener a Daniel, si la muerte no pudo detener a Jesús, no hay nada que detenga el cumplimiento de lo que Dios tiene para ti. Nada podrá detener tu gozo porque el Señor tiene manto de unción y bendición para ti.

Esta bendición es para quienes se han fajado empujando el arado, rompiendo tierra y sembrando semilla. Cuando el manto descendió, Eliseo dejó ir el arado y comenzó el camino para él, se abrieron puertas, se dieron milagros aún más grandes, como las puertas automáticas que se abren cuando ya te acercas. Puertas se abren para ti porque caminas con el manto de la doble unción. Lo que Dios ha puesto sobre ti siempre será más poderoso que todo lo malo que el diablo quiera enviarte. El que empuja el arado del amor y rompe los terrenos más difíciles con fe, recibe ahora una cosecha, un manto de bendición. Si has sembrado fe y esperanza en los momentos y ambientes más difíciles, confía, porque lo que viene para ti es doble porción de gloria, de gracia, de cumplimiento y de bendición.

Debes provocar que se vaya lo que tienes en tus manos para recibir ese manto. Tu pasado y tu futuro no pueden ocupar el mismo espacio. No hay espacio para el sueño y la pesadilla; el fracaso y la victoria no pueden ocupar en mismo espacio. Deja ir la carne y agárrate muy bien del Espíritu. Cuando Dios te pide que sueltes algo, siempre lo reemplaza con algo mejor. Dejé ir el arado de la circunstancia. Prediquemos con el manto del amor. Dejemos ir el arado del rencor, del pasado, de las circunstancias del temor, activemos el modelo del amor y la presencia del Señor actuará de forma sobrenatural. Hay poder en el nombre de Jesús cuando activamos el manto de la unción con amor. Todo es posible cuando hay amor y unción, en el nombre de Jesús. El amor de Cristo cambia vidas y corazones cuando activas el manto de la unción.

Donde hay amor, unción y donde está Jesús, todo es posible. Esta semana verás milagros en tu casa, iglesia y empresa, porque la unción que se une con la verdad, desata el amor y la obra del Señor palpable en tu vida. Todo es posible cuando actuamos con amor y en el nombre de Jesús.

Lo que Dios ha puesto sobre ti es algo grande. Corre con el manto y lo imposible será posible. El manto no es algo físico, no es una túnica, es la llenura del Espíritu Santo sobre ti. Con este manto no vas a tolerar el fracaso, jamás escucharás a Jezabel, no te esconderás; con este manto y el amor de Cristo cambiarás el mundo entero. Dios activa ese manto de unción, que unido al amor de Dios, hace posible lo imposible. Desatamos esa conexión divina, ese pacto, la integración de la unción, la verdad y el amor de Dios para que todo sea posible en nuestra vida. Hay un manto sobre ti que se activa con amor.

© 2017 Ensancha.org - Casa de Dios. Todos los derechos reservados.